Aqui va una verdad incomoda sobre tu hermosa pagina de bot: algunos de tus clientes nunca la van a visitar.
No porque no les caigas bien. Porque viven en otro lugar. Toda su vida digital pasa dentro de dos apps: WhatsApp y Telegram. El grupo del evento, el grupo de la familia, el grupo del barrio, el grupo de padres de los ninos que juegan basquet los martes. Ahi es donde se hacen las preguntas. Ahi es donde se toman las decisiones.
Puedes seguir esperando que la gente haga clic hasta llegar a la pagina de tu bot. O puedes enviar tu bot a donde ya estan las preguntas.
Boty hace lo segundo. Tu bot ahora puede responder preguntas directamente dentro de WhatsApp y Telegram, incluso en chats grupales, y ademas se comporta bien mientras lo hace.
Si alguna vez organizaste un evento con un grupo de WhatsApp, conoces el ciclo. Alguien pregunta a que hora abren las puertas. Respondes. Cuarenta minutos despues otra persona pregunta lo mismo, porque nadie sube en el chat. Nunca. Subir en el chat va contra la naturaleza humana.
Para el dia del evento, el grupo lleva 400 mensajes, las instrucciones de estacionamiento estan enterradas debajo de un meme, y has escrito "las puertas abren a las 6" mas veces de las que has dicho tu propio nombre.
La solucion obvia es un bot que sepa las respuestas. Pero hasta ahora eso significaba sacar a la gente del grupo hacia un sitio web o una pagina de bot. Algunos hacen clic. Muchos no. La pregunta se queda en el grupo, y la carga de responderla tambien.
La mejor solucion: el bot se une al grupo.
Cada bot de Boty tiene presencia en WhatsApp a traves del numero de WhatsApp de Boty. Desde tu panel obtienes un enlace listo y un codigo QR. Cualquiera que toque el enlace o escanee el codigo abre un chat de WhatsApp que ya esta conectado a tu bot. Preguntan, responde. Sin apps que instalar, sin paginas que cargar, solo WhatsApp haciendo lo que WhatsApp hace.
La parte interesante son los grupos. Agrega el numero a tu grupo de evento o de negocio, y el grupo queda vinculado a tu bot. A partir de ahi, cualquiera en el grupo puede obtener respuestas mencionando al bot por su nombre:
"Boty, a que hora abren las puertas?"
El bot responde ahi mismo en el grupo, y todos ven la respuesta. Una pregunta, una respuesta, visible para 80 personas. El siguiente padre que se pregunte por las puertas ni siquiera tiene que preguntar.
Y aqui viene la parte que de verdad nos enorgullece: en un grupo, si el bot no esta seguro de tener la respuesta correcta, no dice nada. Nada de "Lo siento, no tengo informacion sobre eso" ensuciando el chat. Un bot en un grupo es un invitado, y un buen invitado sabe cuando quedarse callado. Las preguntas sin responder igual aparecen en tu panel, para que sepas que contenido agregar.
Telegram funciona un poco distinto y, sinceramente, Telegram lo hace divertido. Creas tu propio bot en Telegram escribiendole a BotFather (si, de verdad se llama asi), lo cual toma unos dos minutos y te da un token. Pega ese token en el panel de Telegram de tu panel de Boty, y Boty lo verifica y conecta todo automaticamente.
Ahora tienes un bot de Telegram con su propio nombre y usuario, impulsado por todo lo que le ensenaste a tu bot de Boty. La gente puede escribirle directamente, o puedes agregarlo a tus grupos de Telegram.
En los grupos, tu decides que tan conversador debe ser. Lo predeterminado es el modo educado: solo responde cuando alguien lo menciona con su @usuario. Si administras un grupo donde el bot deberia encargarse de todo, puedes cambiarlo para que responda a todos los mensajes. Tu grupo, tus reglas.
Tu panel de analiticas muestra las conversaciones de Telegram como un canal propio, asi puedes ver exactamente cuanto trabajo esta haciendo tu bot ahi comparado con la web.
El grupo del torneo. Dana organiza un torneo juvenil de judo con un grupo de WhatsApp de 200 padres. Agrego su bot al grupo el lunes. Para el sabado, los padres preguntaban "Boty, donde estacionamos?" y "Boty, cuando es el pesaje de menores de 12?" y recibian respuestas al instante. Dana respondio exactamente cuatro preguntas en toda la semana, todas genuinamente nuevas. Las cuatro entraron al contenido de su bot para el proximo ano.
Los clientes del plomero. Marco el plomero no tiene un grupo de clientes, pero todos sus clientes tienen WhatsApp. Su enlace ahora abre un chat de WhatsApp con su bot en lugar de un formulario de contacto que nadie llena. Los clientes describen el problema, preguntan cuanto cuesta la visita, y dejan su direccion, todo en la app con la que le escriben a su familia. Marco recibe un cliente potencial. El cliente jamas lleno un formulario en su vida.
El coro comunitario. Rivka administra un coro comunitario de 60 personas en Telegram. Horarios de ensayo, enlaces a partituras, codigo de vestimenta para conciertos: todas preguntas que antes le llegaban a ella personalmente. Creo un bot de Telegram en dos minutos, lo conecto a su contenido de Boty, y lo agrego al grupo. Ahora los miembros del coro le preguntan al bot. Rivka puede dedicarse a cantar.
Algunos consejos practicos para tu primera semana con canales:
La historia de cada herramienta pequena que triunfa es la misma: elimina un paso. Boty ya elimino el paso de "construir un chatbot" y el paso de "traducir tu contenido". Esto elimina el paso de "ven a mi sitio web".
Tu conocimiento, respondiendo preguntas dentro de las apps que tus clientes abren cincuenta veces al dia. El chat grupal por fin se vuelve mas silencioso, y nadie tuvo que subir en el chat.
Configura tu bot en minutos, conecta un canal, y dale a tu grupo el unico miembro que nunca se cansa de responder.